Simulador · datos públicos
Invierte en el pasado. Elige una acción, cuánto habrías puesto —de una vez o mes a mes— y cuántos años atrás querías haber empezado: te mostramos lo que habría pasado de verdad, con precios reales y al lado de lo que valdría esa misma plata sin invertir.
262 instrumentos disponibles, con historia de hasta 26 años. Sin cuenta, sin costo.
Un solo desembolso al principio, sin agregar nada después.
Interés compuesto a tasa fija. No es un dato medido — es la regla de pulgar que se usa para una bolsa desarrollada. El S&P 500 del gráfico es la versión con datos reales.
El retorno se mide sobre el precio ajustado por dividendos, así que asume que cada pago se reinvirtió en la misma acción. En la bolsa chilena el dividendo es buena parte del retorno de largo plazo: mostrar sólo el precio sería contar la mitad de la historia.
Toda simulación viene con la línea de la UF: cuánto tenía que crecer tu plata sólo para conservar su poder de compra. Ganar 60% en veinte años no es ganar si los precios subieron 90%.
Si agregas un aporte mensual, cada cuota compra al precio de su mes y el retorno anual pasa a ser la TIR: la tasa que iguala tus aportes, en sus fechas, con el valor final. Es la única forma de que un plan de diez años y uno de diez meses se puedan comparar sin que la aritmética favorezca a uno de los dos.
Si a una serie le falta un tramo, si tiene un salto sin explicar o si no hay tipo de cambio para llevarla a pesos, el simulador lo dice y no muestra el número. Un hueco declarado es honesto; una cifra equivocada que parece correcta hace daño.
Rentabilidades pasadas no garantizan resultados futuros. Esta herramienta describe lo que ocurrió, no lo que va a ocurrir, y no es una recomendación de inversión. Ver la metodología completa.
La misma serie de precios que mueve este simulador alimenta las fichas de empresa: estados financieros desde la CMF, valorización por múltiples métodos y salud financiera en cinco ejes.